domingo, 23 de marzo de 2008

Nada es casual.

Se desarrolla una escena dentro de un departamento. Una mujer recibe a un hombre que parece no conocer o, al menos, no lo necesario como para que la visite sin ser invitado. El hombre empieza a decirle que él esta enamorado de ella desde que la vio. Ella reacciona con tranquilidad. Empiezan a conversar y se dan cuenta de que tienen muchas similitudes. Ella saca de una cajita una especie de memotest de seis piezas extremadamente complejas casi idénticas. Luego, toman Coca-Cola con leche, trago que es, casualmente, el favorito de ambos. La mujer resulta se peluquera. De pronto, aparece en la escena una tercera persona. Con la aparición de esta persona, la peluquera empieza a exponer un discurso bastante nazi. El nuevo invitado dice, de manera imprevista: "¿Vivís sola? Esta casa es muy grande para una sola persona". La escena se diluye y resulta en una película que yo estaba mirando. La acabo de pausar por alguna extraña razón y estoy decidiendo si la voy a seguir mirando. Saco el CD y es como si pudiera leer en la superficie parte de lo que sucedía luego. Veo que el invitado sorpresa se pone de pie y quita la cubierta del aire acondicionado (nota del autor: clara referencia a la serie Dexter). Esto deja ver una habitación contigua con un santuario dedicado al pretendiente que observa el lugar con cara de consternación. Toda clase de cosas relacionadas con él se acumulan. Pienso: "Se va a ir. No va a soportar algo así".

23/03/2008

2 comentarios:

alvaro dijo...

Con ajustes menores, tranquilamente pasa por un capítulo de "rayuela"

insanademente dijo...

Decis que esto puede llegar a generar alguna especie de ganancia en algun futuro? Ponele: se venderia?